¿A qué se refiere el concepto de ciudad regenerativa? Su relación con el agua

 

 

El Heraldo de Aguascalientes

10 de junio, 2017
Saúl Alejandro Flores

Estimados lectores, en esta ocasión haré referencia a un artículo que les recomiendo leer, además de que aquí les adjunto la liga, léanlo y den una reflexión. Para el artículo de hoy, haré unas referencias al mismo, el enlace es el siguiente: http://www.wearewater.org/es/la-ciudad-regenerativa-es-posible_278981.

Tomaré algunos párrafos para mostrarles el contenido, que insisto, denle lectura y también reflexionen, mientras vamos a comentar estos aspectos relacionados con el agua que cita el texto: “Las ciudades son enormes consumidores de recursos en el más puro estilo de la economía lineal: producir, usar y tirar. Es como las hemos concebido hasta ahora y así se han convertido en imponentes focos de contaminación y sobreexplotación de recursos. La masa urbana, que ocupa casi el 4% de la tierra, es la responsable del 75% de las emisiones de Co2, consume el 13% del agua potable y genera enormes cantidades de todo tipo de residuos sólidos. No hace falta que lo señalen las resoluciones de la COP 21, ni que advierta de ello ONU Habitat: es evidente que si queremos invertir el proceso de degradación de nuestro planeta, tenemos que cambiar el modelo de ciudad”.

Esta concepción de la ciudad regenerativa parte de una concepción o tendencia en el urbanismo y arquitectura moderna, proponiendo lo que puede parecer inalcanzable como el que las ciudades generen tantos recursos al nivel de los que consumen. Un arquitecto llamado Alberto Kalach ya tiene un proyecto de esa tendencia según lo revela el artículo en comentario, el proyecto se denomina “Ciudad lacustre” proyecto visualizado para la Ciudad de México, gran reto como podrán ver.

Sobre el origen del concepto parte de la filosofía denominada “vitalismo urbano”, producto de las reflexiones de la urbanista Jane Jacobs, en el que una ciudad regenerativa beneficiaría al medio ambiente y a los ecosistemas naturales, concepto aceptado por ONU Habitat. Además, se considera que entre los beneficios estaría el impulso a la economía local y por supuesto, una instancia para alcanzar los Objetivos del Desarrollo Sostenible ODS y ello conlleva la lucha contra los efectos y causas del cambio climático.

En la trascripción que hice del artículo se mencionaron los tres componentes de la economía lineal: producir, usar y tirar, la economía básica en una ciudad regenerativa debe partir de una visión circular: reducir, reutilizar y reciclar. Esa visión impactaría además en la reducción de emisión de gases recurriendo por supuesto a las energías renovables o alternativas.

Ahora bien, ¿en cuanto al agua qué sucede? Hay cierto avance visualizado en la economía circular, dada la problemática que se ha venido matizado por los periodos cada vez más frecuentes de sequías y los efectos que se han dejado sentir del cambio climático y fenómenos como el Niño o Niña.

El tema del tratamiento y luego la reutilización surge a partir de los primeros indicios y efectos nocivos causados por la contaminación del agua, podríamos decir la alteración sobre aquel famoso ciclo del agua que todos en algún momento estudiamos en la escuela. Las experiencias fueron crudas al grado de considerarse que los daños eran irreversibles por la presencia de metales pesados en los lechos de ríos y lagos, hasta la desaparición de especies, flora y fauna, así como el uso desmedido del agua que llegó a la desaparición o casi total de cuerpos de agua superficial, como sucedió en la antigua ex Unión Soviética.

La visión expansiva de ciudades -motivada principalmente por intereses nocivos de empresas inmobiliarias- ha venido causando daños y abonando a los rezagos en los posibles avances hacia una mejor calidad de vida y por supuesto hacia la calidad y cantidad de agua, si no es por el agua superficial, se vive al borde del caos con el abatimiento de los acuíferos y además de su posible contaminación. Llama la atención de voces que me atrevo con todo respeto a discrepar e invitar a que sean más claras, pues suelen decir que el agua no se acaba, que el planeta está rodeado de agua en el mar y en los casquetes polares, que el agua dulce es tan sólo el 3% del total del planeta, así que no debemos llegar al alarmismo, sin embargo, algo que no puede ponerse en duda, es que el problema que tenemos es de gestión y deficiente administración, supongamos que las campanas al vuelo manifiestan que todo eso se puede, la experiencia ha demostrado que cuando existe una noción de escasez, es cuando la reacción ha optado por cuidar, limpiar y preservar, haciendo un uso racional, respetando a los otros usuarios y evitando contaminar el agua.

Pero seguir diciendo que hay mucha agua, tiene otra verdad detrás, el agua no es gratis, traerla cuesta y si se desaliniza, el costo es otro, luego el potabilizar, bombear, conducir y distribuir en cada hogar. Imaginen los costos al desplazar el agua por cientos de kilómetros, asociado al gasto energético que representa el bombeo por mucho que se aproveche la gravedad y luego se asume la construcción de esa infraestructura, que beneficiaría a empresas constructoras; el costo insisto es enorme, cuando apenas se pueden pagar recibos de agua, de una empresa en el caso de Aguascalientes y existen numerosas quejas, que será con el agua que es conducida de tales lares, y el depredar el agua llevaría a dónde conduciría el agua negra o a más focos de contaminación en vez de aprovecharla.

El modelo de ciudad regenerativa puede parecer a algunos algo irreal, un sueño, sin embargo queridos lectores, así ha sido el tránsito hacia la modernidad desde las visiones de Verne, hasta los de la telefonía móvil, estamos ante un planteamiento que no debe desecharse, más aún cuando ONU Habitat le brinda su respaldo, es momento de comenzar a pensar en la adopción de dichos conceptos que permitan que en México y Aguascalientes el agua nos alcance.

Comentarios: saalflo@yahoo.com

http://heraldo.mx/a-que-se-refiere-el-concepto-de-ciudad-regenerativa-su-relacion-con-el-agua/

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